Partes del ojo exterior

Partes del ojo exterior
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Por lo que se refiere a partes del ojo externo, tendremos que tener en cuenta que es la parte visible del ojo: la que vemos en los demás y cuando nos miramos al espejo.

En esta parte de la anatomía del ojo se incluyen la esclerótica, la córnea, las pestañas, las cejas, la glándula lagrimal, los párpados, el iris y la pupila.

Partes del ojo exterior

Pestañas

Otra de las partes importante para el buen funcionamiento del ojo son las pestañas. Esta parte externa del ojo se encuentra en los bordes de los párpados y se encarga de la defensa de los ojos.

Cuando las bacterias y los diferentes elementos que acechan al ojo se acercan al globo ocular, las pestañas sirven de barrera protectora ante estos agentes externos.

Una de sus características principales es la gran sensibilidad que demuestran al tacto, pues el contacto con ellas desencadena un movimiento de cerrazón por parte del ojo de manera instintiva.

Las pestañas no son otra cosa que pelos que penden de los párpados, los músculos con movimiento de apertura y cierre hechos de piel que permiten la obertura de los ojos.

El número de pestañas es mayor en el párpado superior, pues normalmente los ataques externos suelen venir desde esa dirección. En el párpado superior suele haber unas 100

pestañas contando ambos ojos, mientras que en el inferior hay unas 45 y suelen ser de un tamaño diminuto en comparación con las vecinas de arriba.

Los folículos de las pestañas se asocian con un tipo de glándulas llamadas Glándulas de Zeiss y Glándulas de Moll. Estos folículos son los que cuando sufren una infección hacen que nos aparezcan los orzuelos.

Hay una enfermedad también relacionada específicamente con las pestañas. Esta es la triquiasis, una enfermedad ocular que provoca irritación en el ojo por el alargamiento anormal de las pestañas.

Cejas

La ceja es otra de las partes de pelo imprescindibles en la zona exterior del ojo. Esta se ubica a unos 2cm por encima del ojo en la cara de los humanos, justo encima de la cavidad del globo ocular.

Las cejas atienden a un mecanismo de defensa del ojo, de la misma manera que las pestañas.

Muchos animales tienen cejas. Entre ellos, todos los primates. De todos modos, el número de pelos en las pestañas depende de cada persona: hay gente con cejas finas y poco peludas mientras otras personas tienen las cejas gruesas y muy peludas. Eso sí, las cejas suelen ser del mismo color que el cabello.

La acción de dos músculos, el frontal y el superciliar de la cara permiten el movimiento de las cejas.

Estos dos músculos constituyen uno de los indicios más claros de la veracidad en el momento en el que hablamos. Son grandes delatores de la gestualidad de nuestro cuerpo y denotan la dificultad de expresar las emociones acorde con lo que uno quiere.

Así pues, cuando alguien frunce el ceño, y por ende, las cejas, es probable que esté triste o disgustado. Por el contrario, si las levanta puede mostrar asombro o sorpresa ante la situación en la que se encuentra.

Cabe tener en cuenta que la depilación de las cejas es una de las curas estéticas más habituales. En casos extremos, hay gente que incluso utiliza cejas postizas ante la desaparición de las naturales o para reemplazar las existentes.

Es importante destacar que el estilo de las cejas es muy personal, del mismo modo que con el resto de decisiones respecto a la estética corporal personal. Si bien la estética del pelo se mueve por las modas, las cejas suelen seguir estándares de belleza regulares a lo largo del tiempo.

Por ejemplo, en una cara redonda, las cejas muy finas no serán convenientes desde el punto de vista estético. En cambio, en una cara fina, serán más recomendables que en el caso anterior.

Glándula lagrimal

Otra de las partes del exterior del ojo es la glándula lagrimal. La función de estas glándulas no es otra que la secreción de lágrimas. Estas glándulas están en el extremo superior de cada párpado.

Pero no solamente existen estas. Hay unas segundas glándulas accesorias conocidas como glándulas de Meibomio, cuya secreción forma parte también de la glándula lagrimal.

Cabe tener en cuenta que las lágrimas están compuestas por agua, cloruro de sodio y albúmina. La finalidad de las lágrimas es la de tener la superficie del ojo en perfecto estado, limpia, para un buen funcionamiento del globo ocular.

También podría decirse que las lágrimas corresponden a la correcta lubricación de la córnea en su parte externa y a facilitar el movimiento del ojo.

La glándula lagrimal no tendría un funcionamiento correcto si no fuera por los tendones que permiten su movilidad. En primer lugar, la glándula se encuentra dividida por el tendón del músculo elevador del párpado en dos partes: en la parte superior del ojo y en la parte inferior del mismo.

Las glándulas lagrimales se pueden clasificar como una parte del aparato lagrimal, que vendría a ser el grupo de estructuras ubicado en órbita del globo ocular y que permiten la secreción de lágrimas para la protección del ojo.

Dentro de este sistema se encuentra el sistema secretor, que sería donde se encuentran las glándulas lagrimales.

Por su parte, el sistema excretor, constaría de las partes donde se eliminan las lágrimas hasta las fosas nasales. Así pues, el sistema excretor cuenta además con los puntos lagrimales, los canalículos lagrimales, los sacos lagrimales y los conductos lagrimales o nasolgrimales que transportan la lágrima del ojo hasta las cavidades internas nasales.

Por lo que se refeire a puntos lagrimales, entendemos que son los colectores de las lágrimas que se producen en las glándulas y se encuentran en la esquina de los párpados, tanto superior como inferior.

Los canalículos lagrimales son los que llevan las lágrimas hasta los sacos lagrimales.

Los sacos son los que bombean la lágrima para darle impulso en todo su recorrido y las llevan hasta la cavidad nasal.

Como no podía ser de otra manera, existen trastornos relacionados con las glándulas lagrimales.

Como primera complicación encontramos la dacrioadenitis, que vendría a ser la inflamación de la glándula lagrimal con opción incluso a provocar cáncer.

Otro de los problemas podrían ser la agenesia, la digenesia y la estenosis u obstrucción, que provocan complicaciones en los conductos encargados de transportar las lágrimas.

Por último, los problemas que afectan al saco lagrimal son la dacriocistitis, la dacriolitis y también los tumores, pues de la misma manera que con las glándulas lagrimales, el saco lagrimal es una zona de fácil infección.

Pero la pregunta del millón es: ¿Cómo se producen las lágrimas del llanto? Bien, pues para entender las reglas del mismo es necesario entender qué nervio se estimula. El nervio que recoge la sensibilidad de la glándula lagrimal es el nervio lagrimal. Este nervio estimula la glándula para la producción de lágrimas, un nervio del sistema motor que circula por las fibras

parasimpáticas y que conducirá las emociones a través de varios conductos del cerebro y las ramas del nervio a la glándula.

Esclerótica

Se le llama comúnmente como el blanco de los ojos. Pero su nombre científico es esclerótica. La esclerótica es el recubrimiento exterior blanco del ojo, formando un tejido que va de la córnea hasta el nervio óptico en el extremo posterior del ojo.

La función de la esclerótica es la de dar forma al ojo y proteger las células y tejidos del interior. Así, la esclerótica consta de 3 capas:

  • La fusca, la capa del interior con vasos sanguíneos que conectan con el interior del ojo.
  • La fibrosa, la parte que hace sólida la esclerótica
  • La epiesclera, la capa que permite el movimiento del globo ocular

Por último, cabe mencionar el contacto con la conjuntiva, que es la capa que ya forma parte de la córnea.

De la misma manera que con el resto de elementos del ojo, la esclerótica tiene unas complicaciones comunes.

En primer lugar, se encuentra el enrojecimiento de la esclerótica y, en consecuencia, de la conjuntiva del ojo. En los casos más extremos el ojo pasa del color rojizo al color púrpura.

Otro de los síntomas más frecuentes es el dolor ocular que puede traspasar hasta la cara y la mandíbula.

Por último, puede ser que los problemas en la esclerótica comporten una pérdida en la calidad de la vista.

Si hablamos de enfermedades comunes debemos mencionar la escleritis como la más común. Esta dolencia es una inflamación de la esclerótica crónica que aparece comúnmente como consecuencia de otras enfermedades.

Como principales síntomas manifiestos se presentan un enrojecimiento severo, un rechazo a la luz, lagrimeo constante y disminución de la agudeza visual.

Por su parte, la melanocitosis escleral es un problema de hiperpigmentación causada por un aumento de melanocitos en la esclera. Sus síntomas son la aparición de manchas azules o marrones alrededor del iris, en la esclerótica. En cualquier caso, esta patología no comporta ninguna molestia.

La ictericia es una coloración amarillenta de la piel, pero también de la esclerótica sin más consecuencias negativas, con similitudes con la melanocitosis escleral.

Otro de las enfermedades comunes de la esclerótica es la ectasia escleral, que comporta un aumento de la presión de dentro del ojo produciendo un estiramiento del mismo.

Párpados

Los párpados no son otra cosa que los dos pliegues existentes en la parte superior e inferior del ojo. Si nos fijamos en la manera en cómo están constituidos debemos tener en cuenta que

la capa exterior es una capa recubierta de piel y por dentro la zona musculosa tiene una mucosa propia. Su grosor es menor a los 0’5mm.

Los párpados son la parte que designa las placas de piel que se van a situar encima de los ojos. Su movilidad, de apertura y cierre gracias al músculo superior, permite al ojo protegerse ante los agentes externos cuando cerramos o guiñamos los ojos.

Este cierre puede ser voluntario e involuntario. Como hemos comentado antes, los cuatro párpados tienen una fila de pestañas cada una.

De la misma manera, los párpados también permiten limitar la entrada de luz en el iris, en especial, a la hora de dormir. Además, con la mucosa existente en los párpados se hidrata la córnea y permite limpiar el ojo.

Pero atención. La función principal de los párpados es la de extender las lágrimas en la superficie del ojo desde las glándulas lagrimales ya que tienen que mantener la córnea constantemente húmeda. Así, los párpados permiten que el ojo se quede seco.

Incluso en los párpados hay varias partes o capas a distinguir: la capa más al exterior es la piel, a continuación se encuentra el tejido subcutáneo, seguido por la orbicularis oculi, el tabique orbital y la conjuntiva palpebral.

Hay problemas comunes como en otras partes de los ojos. Como problemas principales se presentan los párpados que se dan la vuelta, los párpados caídos o el parpadeo anormal y los espasmos.

Uno de los problemas más habituales en los párpados son los edemas. Cualquier objeto que irrite los ojos puede irritar también los párpados y producir un edema en los mismos. La causa más común de esta irritación suele ser la alergia.

Otro de los inconvenientes que suelen presentar los párpados es la facilidad de contraer inflamación, llamado blefaritis en el caso de los párpados. Normalmente estos problemas se generan tras la inflamación de las glándulas grasas que se localizan en los bordes de los párpados. La blefaritis es fácilmente resistente a todo tipo de tratamientos y suele ser muy molesta y poco estética.

El entropión es otra de las dolencias comunes de los párpados. Si el extremo de uno de los párpados se tuerce hacia adentro, las pestañas rozan el ojo y provocan una ulceración y cicatrización de las córneas. Por el contrario, si los párpados se tuercen hacia afuera, ambos párpados son incapaces de cerrar correctamente y las lágrimas no se esparcen sobre el globo ocular como deberían.

Este tipo de problemas se suelen dar más en la gente mayor por la degeneración de los párpados por el envejecimiento. Aun así, estos problemas se pueden solventar fácilmente con cirugía.

Los párpados pueden sufrir también tumores: tanto formaciones benignas como cancerígenas. De las formaciones benignas, a no ser que sean verdaderamente molestas, no es necesario extirparlas.

El párpado también se puede operar quirúrgicamente con fines estéticos. Principalmente debido a dos motivos:

  • Por el exceso de piel en los párpados
  • Por la formación de bolsas en los párpados superiores e inferiores que rodean el ojo

Iris

El iris es una de las partes que más incógnitas genera alrededor de la mística de los ojos. Según la cantidad melanina existente en los ojos, será de un color u otro con unas implicaciones y características distintas para cada color de ojos.

Su forma está compuesta por una membrana circular y coloreada y en cuyo centro se encuentra el orificio por el que entra la luz en el ojo, la pupila.

Si nos fijamos en la función de la pupila deberemos tener en cuenta la regulación de la luz. Así, la pupila controla la cantidad de luz que entra en el ojo con el fin de facilitar el enfoque de los objetos lumínicos en la retina.

Para ello, el iris sigue un proceso determinado que le permite lleva a cabo estas funciones:

  • La pupila y los músculos del iris se contraen o encogen cuando nos encontramos en un entorno con mucha luminosidad, dejando pasar menos luz a la retina.
  • Por el contrario, cuando hay poca luz se dilata la propia pupila, se relajan los músculos dejando pasar la luz hacia la retina.

Evidentemente, otra de las funciones del iris es la de dar un color determinado a los ojos de cada uno de nosotros. Por eso, depende de la cantidad de melanina existente en el cuerpo en general y, por ende, en los globos oculares.

Además, hay otro elemento de vital importancia en el hecho de tener el iris de un color u otro. A parte de la melanina, el grosor de las láminas de pigmentación otorga una solidez distinta al color de los ojos.

Córnea

La córnea es la estructura anatómica que permite el paso de la luz del exterior al interior del ojo y debe proteger el iris y el cristalino. En el caso de que la córnea esté completamente sana, esta será transparente y tendrá una curvatura adecuada para una visión perfecta.

Junto con el párpado, la órbita ocular, las lágrimas y la esclerótica, una de las principales funciones de la córnea es la de proteger el ojo ante el polvo y los gérmenes externos.

Por su parte, el enfoque en la vista también depende de la córnea; pues es la primera capa encargada de recibir los estímulos del sistema óptico y es la parte con mayor importancia en el enfoque del ojo.

Las enfermedades más comunes en la córnea suelen ser las úlceras, las erosiones, la queratitis y las alergias. De la misma manera, esta parte del ojo suele sufrir alteraciones en su propia estructura como el queratocono. Por lo que a patologías se refiere, la córnea se infecta con facilidad. Otros problemas de esta parte del ojo suelen ser la deformación de la córnea y la opacidad de la capa que la conforma.

Con la córnea es necesario estar alerta. Es la ventana delantera del ojo y cubre el iris y la pupila y cualquiera de las enfermedades que la pueden dañar pueden provocar grandes pérdidas de visión. En ocasiones, puede perder su suavidad y claridad, se puede dispersar la luz, deslumbrar u ofrecer una visión borrosa.

Así pues, es necesario saber cuándo hacer un trasplante de córnea. En ocasiones donde haya habido una cicatriz o una infección el trasplante puede llegar a ser necesario. Otra de las causas es una condición genética llamada distrofia de Fuchs. Esta enfermedad causa fallos en la córnea que son irreparables si no hay un trasplante.

Ocasionalmente, también puede haber un fallo en la córnea tras operación como en el caso de la operación de cataratas, una de las más comunes hoy en día.

Pupila

La pupila es el círculo negro que se encuentra en el medio del iris. Suele dilatarse o contraerse dependiendo de la luz que recibe. Se hace pequeña cuando hay una luz brillante y tiende a aumentar su tamaña cuando la luz disminuye con la finalidad de captar más luz.

La principal funcionalidad de la pupila es la de dar paso de la luz hacia el interior del ojo. Se podría definir como el regulador de luz entrante hacia la retina.